La otra cara de la soja

Además de los problemas toxicológicos y ambientales que provienen del cultivo de soja transgénica (España se sitúa entre los doce ‘megaproductores’ de transgénicos) la soja por sí misma, tanto transgénica como orgánica, es una fuente de problemas para la salud humana por mucho que se nos quieran vender sus innumerables bondades.

Se han comprobado, bajo sólida evidencia científica, los perjuicios que puede causar un consumo regular de soja por varios motivos que detallaré muy resumidamente.

Antiguamente en la China antigua apreciaban esta planta por su efecto fertilizante del suelo (fija nitrógeno). Durante la dinastía Chou se estableció el dominio de la técnica de la fermentación y comenzó a consumirse en forma de fermentados (tempeh, miso, etc) los cuales aseguran una total inactivación de los antinutrientes de la planta. Más tarde, allá por el siglo II a.c., se comenzó a cuajar y convertirlo en tofu, que también inactiva, aunque parcialmente, esos antinutrientes. En 1930 la soja representaba una pequeñísima proporción de las calorias consumidas, siendo además la utilizada glicina no la actual glicina max, que es una versión mejorada mucho más rica en proteínas e isoflavonas.

A fines del siglo XX, debido a una gran publicidad que la aconsejaba como la panacea nutricional, el consumo de soja comenzó una carrera que aún no ha terminado. Actualmente todo tiene soja, de hecho cosas tan alejadas de la nutrición como los colchones tienen soja… Se ofrece como una solución para cualquier tipo de desórdenes, menopáusicos, cardiovasculares,etc. La industria ha encontrado múltiples aplicaciones por su riqueza proteica, saludables grasas y bajísimo costo.

Si bien la soja posee alto contenido proteico, su valor biológico se ve limitado por deficiencia en aminoácidos esenciales azufrados y por la presencia de inhibidores de las proteasas (enzimas como la tripsina, necesarias para degradar su proteína). El factor inhibidor no consigue inactivarse del todo con la cocción, solo lo hace con lentos procesos como la fermentación, con lo que los trastornos gástricos, déficit de crecimiento, agotamiento pancreático y carencia de vitamina B12 están casi asegurados.

Otro peligroso antinutriente es el ácido fítico, también presente en otros granos pero de mayor concentración en la soja y las hemoaglutininas que aglutinan los glóbulos rojos y reducen la absorción de oxigeno. Estas lectinas deprimen el crecimiento, generan coágulos sanguíneos y reacciones alérgicas, afectando también a los enterocitos (células de la mucosa intestinal) y por tanto disminuyen la absorción de nutrientes.

A nivel de minerales, la soja posee altísimas y problemáticas cantidades de manganeso y fósforo que en concentraciones excesivas tienen adversos efectos secundarios. Así mismo, sus azúcares son indigeribles y generan flatulencias intestinales.

Podríamos afirmar que el mayor problema de la soja son sus divulgadas y abundantes isoflavonas. Estos fitoestrógenos que son los mecanismos con los que la planta se defiende de las plagas, han sido probados en alimentos animales y se ha comprobado su relación con trastornos endocrinos, infertidad, y cancer. También se ha demostrado en Japón que, incluso su consumo en pequeñas cantidades, se relacionaba estrechamente con hipertrofia tiroidea (bocio) y pancreática, reducción del timo, hipotiroidismo y mucho más.

Una investigación del Kings College of London, mostró que la genisteína bloquea el paso de espermatozoides al útero, dificultando la concepción. En los varones se ha observado infertilidad, aumento de peso y disminución de libido, es por eso por lo que en los monasterios orientales se usaba la soja para aplacar el deseo sexual. Otro estudio inglés demostró que consumir durante un mes 60g. diarios de proteína de soja, afectaba el ciclo menstrual, efecto persistente hasta 3 meses después de abandonar la ingesta de la leguminosa.

No obstante la soja se publicita como un alimento muy «saludable» tanto para bajar el colesterol como para resolver problemas de menopausia…

Lo más asombroso es el gran desarrollo de alimentos destinados a lactantes alérgicos a las fórmulas habituales de leche de vaca. En organismos de menor tamaño estás raciones de isoflavonas son altamente peligrosas, de hecho en Israel se ha prohibido la fórmula a base de soja tras diversos problemas muy graves observados.

También habría que destacar que los métodos utilizados para obtener los derivados de la soja generan posteriores problemas nutricionales.

Aquí os dejo un pequeño resumen del Dr.Mercola.

 

4 comentarios sobre “La otra cara de la soja

  1. Hola! las cosas que cuentas parecen interesantes pero no has referenciado ningún artículo, investigación o publicación científica, como esperas que me crea lo que cuentas? Párrafos como:
    «Si bien la soja posee alto contenido proteico, su valor biológico se ve limitado por deficiencia en aminoácidos esenciales azufrados y por la presencia de inhibidores de las proteasas (enzimas como la tripsina, necesarias para degradar su proteína). El factor inhibidor no consigue inactivarse del todo con la cocción, solo lo hace con lentos procesos como la fermentación, con lo que los trastornos gástricos, déficit de crecimiento, agotamiento pancreático y carencia de vitamina B12 están casi asegurados» de dónde sacas esta información? Estás intentando vender un artículo de opinión como uno científico y, lo siento, pero sin las referencias es «paja mojada». De la misma manera yo podría escribir un artículo sobre las bondades de la soja, decir que los ácidos fíticos o los fitoestrógenos, por ser fito- (vegetales) no tienen efectos remarcables sobre los animales y quedarme tan tranquilo. Mencionas unas investigaciones y no las referencias, hablas de unos excesos de Mn y no dices de que fuente has sacado la información nutricional, y ya por último cierras con una falacia de autoridad poniendo un video de un tal Dr. Mercola, que seguro que es doctor, pero un vídeo en YT no da ningún tipo de validez a tus o sus argumentos. Vivimos en un mundo muy complicado, donde el marketing se entrecruza con la salud, por favor, si vas a hacer un post sobre peligros de un alimento no caigas en la demagogia y se un poco formal, por tus lectores.

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