¿Es normal estar sano?

 

La entrada a mi casa esta justo frente a una farmacia. Las colas en la entrada, llegando hasta la calle, son continuas, a cualquier hora y de cualquier día. Es una de  las muchas farmacias que abren doce horas, siete días a la semana. Curiosamente  son los únicos negocios que no saben nada de crisis, sino todo lo contrario.

Me pregunto a menudo, si habrá muchas personas que, como yo, se sientan preocupadas por el excesivo negocio de este tipo de establecimientos. Resulta muy alarmante  ver todas esas colas de gente que necesita diariamente comprar todos esos medicamentos. Algo muy grave esta pasando y lo curioso es que casi nadie parece darse cuenta.

¿Cómo es posible que tantísima gente carezca de la salud suficiente como para no necesitar fármacos? ¿Cómo es posible que las consultas externas de los hospitales estén, también, abarrotadas de seres humanos enfermos? ¿Es que ya nos hemos habituado a la enfermedad como compañera de vida? De hecho si no tienes algo por lo que quejarte respecto a la salud, muchas veces las conversaciones se acaban.

Según mi sentir, eso no es normal. Somos organismos maravillosamente diseñados para vivir con salud perfecta. La naturaleza no se equivoca ni está loca, eso no me lo puedo creer. Me niego a aceptar que, de repente, y sin causa, mi cuerpo o el de cualquier ser humano se «vuelva loco» y comience a hacer cosas sin sentido.

¡Despertemos de una vez! ¡Entendamos que nuestro estilo de vida, a todos los niveles, se ha alejado tanto de nuestra verdadera naturaleza que es normal que enfermemos! Pero entendamos también, que eliminando esos síntomas tan sabiamente originados, solo conseguiremos ceder nuestro poder personal a laboratorios con mucho ánimo de lucro y reducir las posibilidades de encontrar nuestro verdadero camino hacía la sanación y una vida plena.

Es muy interesante observar también, como la estrategia de incluir estos remedios medicamentosos en nuestra sanidad pública y gratuita, hace que prácticamente nadie sea consciente del elevado coste que estos tienen. El no tenerlo que pagar en el momento del consumo, hace que todo sea mucho más silencioso, menos notorio, dando una sensación de control y de bienestar totalmente absurda y sin sentido.

Un estilo de vida acorde a nuestro sentir, una alimentación sana, una vida social y amorosa satisfactoria, son los mejores medicamentos y además son GRATIS, pero, de momento, parece ser que resulta más cómodo llevar un estilo de vida inhumano y luego tomar pastillas que supriman los síntomas, para poder seguir llevando a cabo este sinvivir al que tanto nos hemos habituado.

 

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s