Los héroes invisibles de la historia

El estudio de la historia no ha sido nunca algo que me haya interesado demasiado. Me solía resultar sumamente tedioso el hecho de investigar o intentar aprender lo que hicieron todas aquellas personas importantes que la historia resalta como dignas de recuerdo.

Esos personajes, tan merecedores de estudio , normalmente obedecen a un patrón competitivo que al sistema le resulta muy interesante a la hora de mantenernos obcecados en competir, ganar, y alcanzar metas, al precio que sea.

Siempre me ha parecido que lo que sucedió en el pasado puede presentarse en el presente plagado de sesgos basados en las interpretaciones que filtran las creencias y el enranciamiento del paso del tiempo. Además, me llama mucho la atención, el hecho de que en las escuelas, al estudiar historia, se haga tanto hincapié en el estudio de las fechas de aparición o desaparición de personajes que, su parte verdaderamente humana, la mostraron más bien poco y sin embargo se considera como conocimiento importante a recordar… Por el contrario, se omite, o se ofrece poca atención, al resto de las personas que formaron parte también de esos cuadros históricos pero que al haber representado un papel menos llamativo quedan en el anonimato, cuando en muchísimos casos sin su humilde, y no menos importante aportación, todo el escenario se hubiera venido abajo.

En la actualidad, seguimos viviendo en base a la misma creencia: es deseable y casi obligatoria una gran consideración a personajes que, en determinadas ocasiones, hasta se denominan héroes y que, en ciertas situaciones, sus actos podrían incluso denominarse vergonzosos. Sin embargo, pocas veces vemos, en los medios de comunicación o en las diferentes tertulias, personas de vida sencilla que con sus pequeñas e «insignificantes» acciones en el vivir de cada día, alcanzan el corazón de muchas de las personas que les rodean.

¿Llegaremos algún día a ver más allá y a darnos cuenta de que existen verdaderos héroes en el anonimato? ¿Dejaremos quizá en algún momento de encumbrar todo lo que tenga que ver con el predominio de la razón? ¿Haremos un hueco a los humildes y limpios de corazón que no persiguen el éxito sino el buen hacer y el disfrute propio y ajeno?

Si algún día llegara ese momento, la historia se reescribiría omitiendo todo el horror que ha emperifollado al ser humano y encontraríamos entonces, las muestras de la verdadera humanidad que yace en nuestros corazones y nos habla de cooperación, apoyo y amor, dejando de lado el colocar ningún nombre y apellido por encima de otro.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s